jueves, 21 de agosto de 2008

Qué esperar del Consejo de hoy



Miguel Ángel Granados Chapa/Plaza Pública


“No hay nada que lesione tanto a México en este momento como la delincuencia y el crimen, no hay nada más indignante para la sociedad que la impunidad. Las autoridades de todo el País tenemos una gran deuda con los mexicanos. La sociedad exige de nosotros una entrega total y sin descanso, es nuestro deber garantizar la seguridad”.

Estas son algunas de las palabras presidenciales al abrir la sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública. No es que con trato preferencial se nos haya anticipado la versión del discurso del Ejecutivo en la reunión de esta tarde. En realidad, se trata de lo dicho por Vicente Fox en la XX sesión del consejo que hoy celebra la número XXIII. Para infortunio de todos Felipe Calderón podría incluir un párrafo semejante al pronunciado por su antecesor el 31 de enero de 2006. O a lo dicho por Ernesto Zedillo el 29 de enero de 1999 en la reunión equivalente: “Como gobernantes, tenemos una gran deuda pendiente con nuestro pueblo en materia de seguridad pública”. Es seguro que hoy por la tarde, con formulaciones semejantes o diferentes se mencione de nuevo ese adeudo social, no sólo insoluto sino acrecentado al paso de los años en la medida en que creció la inseguridad que hoy abruma de alguna manera a todos en el País.

(En más de un momento las reuniones sociales en las clases media y alta se iniciaban con una advertencia: sólo se permitía narrar un episodio de violencia de que los presentes tuvieran noticia, por haberlo padecido directamente o por comunicación comprobable. Se pedía esa contención para no dedicar íntegramente la tertulia o la fiesta a exponer y escuchar casos desgarradores, que por sí mismos y sus consecuencias alteran por siempre la vida de una persona. Hoy no resisto dedicar unas líneas al caso de un empresario que al cabo de toda una vida de trabajo ha sufrido serios quebrantos a manos de la delincuencia: el año pasado, un camión cargado de mercancía importada por él para su distribución en la Ciudad de México fue asaltado apenas traspuso la aduana en Nuevo Laredo. Fue imposible no digamos el hallazgo, la restitución del cargamento y la aprehensión de los ladrones sino ni siquiera la denuncia del hecho, pues los agentes aduanales que debieron presentarla se abstuvieron de hacerlo, temerosos de represalias de los asaltantes o corrompidos por ellos. Y hace dos semanas, al salir de una sucursal bancaria con el importe de la nómina sus empleados sufrieron otro asalto, también sin remedio hasta ahora).

Desde 1996 en que se iniciaron, las sesiones del Consejo Nacional de Seguridad Pública, algunas impulsadas por la indignación social como la de esta tarde, se han caracterizado por la verborrea, los sentimientos de culpa y la exposición de buenos deseos. Muy pocos de los acuerdos adoptados en las veintidós sesiones hasta ahora ocurridas se convirtieron en medidas que funcionan, así sea de modo insuficiente o con lentitud, como el Registro Nacional de Vehículos. Los más se pierden por completo en la esterilidad burocrática. Algunos renacen de tanto en tanto: la decisión de establecer una Academia Nacional de Policía se transformó al paso de estos años en un programa de profesionalización que tampoco se concretó.

El tema recurrente en las sesiones del consejo es el dinero. Allí se deciden los criterios de asignación del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública, un suculento caudal de recursos cuyo monto casi se ha triplicado en una década, desde 2,407 millones de pesos en 1997 hasta más de seis mil millones en este año. Pero no basta decidir la cuantía del Fondo y determinar la suma que corresponde a cada entidad. En la vida práctica de todos los días la buena voluntad expresada en este punto en las sesiones del Consejo se estrella con obstáculos que impiden que el gasto se materialice y sea percibido por los ciudadanos en disminución de la inseguridad.

Vamos, es que ni siquiera se ejerce lo acordado. La semana pasada Germán Martínez hizo notar que el año pasado sólo se gastó en todo el País la mitad de lo autorizado; es decir, que las entidades dejaron de ejercer 50.3% de lo que hubieran podido aplicar a programas de seguridad. Y en este año, según dijo, hay entidades que no han tocado un peso de lo que se les asignó, como Aguascalientes y el Estado de México. El DF se les aproxima con un subejercicio de 97%. En cambio, están al día en aprovechar los suministros federales del caso los gobiernos de Jalisco, Veracruz y Zacatecas.

El desorden en el ejercicio del gasto comienza por su registro deficiente. El informe que recibe el Congreso sobre las finanzas públicas asegura que de los seis mil millones de pesos del Fondo mencionado, en el primer semestre se entregaron a los estados 2,977 millones de pesos. Pero la Unidad de coordinación con las entidades federativas de la Secretaría de Hacienda dice que son 3,600 millones. Y el subsecretario de Egresos Dionisio Pérez Jácome, asegura haber “canalizado conforme a lo programado, más de cuatro mil millones de pesos” (El Financiero, 20 de agosto).

Las pesimistas notas anteriores tienen el propósito de desalentar a los lectores que esperan de la sesión de hoy del Consejo Nacional de Seguridad Pública decisiones que por su contundencia y viabilidad hagan estremecer a la delincuencia organizada. Y tampoco mueven al optimismo las generalidades del borrador del Acuerdo Nacional para la Legalidad y la Seguridad, anticipado ayer por Reforma.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Crean en la UNAM el primer auto híbrido mexicano


El Ecovía funcionará con hidrógeno, celdas de combustible y energía eléctrica; participa un grupo de estudiantes y profesionales de diseño Industrial y Gráfico, de las ingenierías Mecatrónica, Mecánica y Electrónica, además de Administración


Ciudad de México (Especial).-En tres meses, en la UNAM estará listo el prototipo del primer vehículo compacto híbrido mexicano, el Ecovía, que funcionará con hidrógeno, celdas de combustible y energía eléctrica.

Forma parte del macroproyecto La Ciudad Universitaria y la Energía, que depende del Posgrado en Diseño Industrial, con sede en la Facultad de Arquitectura, enmarcado en el Programa Transdisciplinario en Investigación y Desarrollo para Facultades y Escuelas.

“El Ecovía es un concepto de automóvil estrechamente relacionado con el contexto universitario. No es sólo una integración técnica que puede rodar, sino también un vehículo que podrá resolver necesidades de usuarios específicos”, comentó el coordinador del Posgrado en Diseño Industrial y director de esta iniciativa, Óscar Salinas Flores.

Este vehículo ecológico y multifuncional está pensado para apoyar algunos servicios que ofrece la UNAM a su comunidad y visitantes, como vigilancia, auxilio vial y médico, transporte de personas y distribución de paquetería y correo.

Ésta es la primera universidad pública del país que cubrirá totalmente los costos de un proyecto de este tipo. En él participa un grupo de estudiantes y profesionales de diseño Industrial y Gráfico, de las ingenierías Mecatrónica, Mecánica y Electrónica, además de Administración.

Compacto, ágil, con un desplazamiento fácil dentro de CU, el Ecovía es un 2 más 1: en la parte delantera puede transportar dos pasajeros; y en la posterior, diferentes accesorios. En vez de llenarse con gasolina, los dos tanques se cargan con hidrógeno que, al entrar en contacto con las celdas de combustible, genera la energía eléctrica con que trabaja el motor.

“Este vehículo tiene otra ventaja –apuntó el coordinador y jefe de Diseño del proyecto Ecovía, Gerardo Arzate Pérez–: cuando no está en movimiento, la energía generada en las celdas de combustible se almacena en una batería para que pueda usarse posteriormente”. Cuando los tanques no contengan hidrógeno, ese aditamento podrá conectarse a una toma de corriente para recargarse.

El prototipo –que requirió de dos años de trabajo para su obtención– no generará ruido, ni emitirá bióxido ni monóxido de carbono, ni ningún otro tipo de contaminante. Por el escape sólo saldrá vapor de agua y calor. De esta manera, la UNAM hace una aportación importante para combatir el cambio climático.

Asimismo, integra desarrollos propios: la carrocería y la estructura fueron hechas totalmente en la Universidad Nacional, y componentes importados: los tanques provienen de Inglaterra; la batería, de China; las celdas de combustible, de Estados Unidos, y los asientos, de Italia.

Se desarrollan las celdas de combustible en el Centro de Investigación en Energía, a fin de alcanzar mayor capacidad, y lo mismo sucede con la batería y el motor. Así podrá reducirse muchísimo el costo del siguiente prototipo, resaltó Salinas Flores.

El diseño del Ecovía es una abstracción delicada de la figura de un puma, el símbolo de la UNAM. Los ojos del felino inspiraron los faros del frente; la parte posterior del cráneo y la cola del animal, la parte trasera del vehículo, y la imagen más agresiva de una secuencia de un ejemplar en salto, los laterales, comentó Arzate Pérez.

“India ya fabrica un carrito extraordinario que, si bien fue diseñado específicamente para su población, se venderá en todo el mundo. China hace algo similar”. En este sentido, el Ecovía es un vehículo con personalidad y presencia para competir a nivel internacional”, puntualizó Salinas.

“Hay quien cree que hubiera sido mejor comprar un modelo y ponerlo a funcionar. Urge cambiar de mentalidad. Si se piensa así, se seguirá dependiendo del exterior. Es necesario diseñar y crear transportes mexicanos, y para ello hay que inyectar recursos a proyectos como Ecovía”, señaló.

El financiamiento suma cuatro millones de pesos, lo que representa un esfuerzo enorme para una universidad pública como la UNAM; pero si esa cantidad se compara con la de proyectos similares de otras partes del mundo, es la décima parte. “Se trata de una inversión; no de un gasto”, afirmó el especialista.

Esta casa de estudios posee 150 vehículos de vigilancia. Al respecto, Arzate refirió que si todos fueran sustituidos por el Ecovía, no se tendría que comprar autos a las transnacionales automotrices, pues se podría solucionar el problema de consumo interno de vehículos y México tendría la flotilla de hidrógeno más grande del mundo.

Para determinar la utilidad de este vehículo ecológico y el perfil de los posibles usuarios, a 60 choferes, vigilantes, paramédicos y repartidores de la UNAM se les aplicó un estudio antropométrico en el Laboratorio de Ergonomía del Posgrado en Diseño Industrial.

Si la parte trasera se usase como cajuela, serviría para vigilancia o de transporte de personal; si se le agregara una camilla, de auxilio médico, y si llevase un remolque, de distribución de paquetería y correo.

Este auto mide de largo de 3.40 a 3.50 metros; tiene 1.50 m de altura y 1.40 m de ancho; puede alcanzar 80 kilómetros por hora, tiene 300 km de autonomía con dos tanques de hidrógeno, y 70 km con la batería cargada.

Venden a México



Una empresa con sede en Houston, Texas, ofrece en venta las islas Blanca y El Pastel, situadas en la bahía de San Carlos, en Sonora, a quince minutos de Guaymas.

lunes, 18 de agosto de 2008

Delincuencia organizada en todas partes

Balance Olímpico■ Los Juegos de Phelps


Pedro Aldana Aranda

paldana@jornada.com.mx


Los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 no sólo serán recordados por el dominio de los anfitriones, quienes han desplazado a Estados Unidos del sitio de honor en el medallero, al sumar hasta ayer 35 de oro, 13 de plata y 13 de bronce, para un total de 61, sino también serán el referente de la hazaña lograda por el nadador estadunidense Michael Phelps, quien está en la cima del olimpo al conquistar ocho preseas de oro en una misma justa, lo que nadie antes había hecho (Mark Spitz ganó siete doradas en Munich 72) y se convirtió en el mejor atleta de la historia del olimpismo, pues suma 14 oros y dos bronces, ya que en Atenas obtuvo seis primeros y dos terceros lugares.


LEER MAS

A lucrar que hay inseguridad


Jorge Carrasco Araizaga


México, D.F., 18 de agosto (Apro).- Oportunista y retórico ha sido el habitante de Los Pinos en esta nueva crisis de inseguridad que padece México.

La ejecución de Fernando Martí, hijo de un prominente empresario del ramo deportivo, ha venido a exponer la falta de respuesta al problema por parte del Estado mexicano, empezando por quien ostenta su jefatura.

Pero también ha venido a revisar la relación de Calderón con uno de sus principales electores: la cúpula empresarial.

Agobiada por la inseguridad que la alcanzó hace algunos años, pero que la desbordó en el gobierno de Vicente Fox –como desde mediados de los 90 le ha ocurrido al mexicano medio–, en 2004 el empresariado mexicano promovió una de las manifestaciones de inconformidad más grande que se ha registrado en el país por un problema social.

Apoyados por la derecha extrema del país, el reclamo de los empresarios a Fox fue directo. Pero éste fue incapaz de articular una propuesta de solución.

Calderón no sólo quiere eludir la experiencia foxista, sino evitar a toda costa la confrontación con quienes fueron sus grandes electores.

La marcha que están organizando los organismos empresariales inexorablemente será una crítica hacia el gobierno federal.

Por eso, Calderón se está curando en salud para repartir responsabilidades en los otros dos poderes y hacer del tema un “asunto de Estado”.

Primero, en un franco oportunismo político, comenzó a lucrar con el asesinato de Martí al proponer al Congreso el endurecimiento de las penas a los secuestradores.

Fue un fiasco en cadena nacional. De inmediato, congresistas de distintos partidos lo enmendaron e hicieron ver lo retórico del discurso de Calderón. Su propuesta desechada desde hace años no fue más allá del apoyo de sus propagandistas.

No por nada, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Guillermo Ortiz Mayagoitia salió hace unos días a decir que no se trata de sacar leyes según la coyuntura, sino aquellas que en verdad sean útiles a la gente.

Aunque al ministro se le extravió la autocrítica, pues sobran los casos en que los jueces y magistrados han sido cómplices de la delincuencia, no le faltó razón al decir que la parte más importante del problema es responsabilidad del Ejecutivo.

Desde hace una década está demostrado que apenas el dos por ciento de los delincuentes acaba en la cárcel. El resto se evade principalmente en medio de la corrupción de los ministerios públicos.

Los expedientes están tan deliberadamente mal integrados que no hay justicia que sentencie a un delincuente por más que los hechos lo incriminen, pues lo que no está consignado en el expediente, no existe para el juez.

Como responsable del gobierno mexicano, Calderón tiene asignado por ley la responsabilidad de elaborar la política pública del país en materia de seguridad a través de la Secretaría de Seguridad Pública federal. Para ello cuenta con un gran presupuesto.

Pero no ha ido más que de improvisación en improvisación. El caso más evidente fue el de la unificación de la policía, tan cacareada por el titular de la dependencia, Genaro García Luna.

El gobierno de Calderón sencillamente no pudo con esa propuesta y ya de plano la abandonó. La alternativa fue la llamada Policía Federal, que es una más de las tantas que existen.

En materia de prevención del delito nada se conoce que haya emprendido este gobierno.

Mucho más fácil es lucrar políticamente con el tema.

La reunión del próximo jueves del Consejo Nacional de Seguridad Pública, que tendría que ser una más desde que se creó esa instancia desde 1997, será elevada por Calderón a un supuesto acto de Estado del que no saldrá nada de provecho más que una pretendida ganancia política.

miércoles, 13 de agosto de 2008

PLAZA PÚBLICA/El Gobierno de los peores



Miguel Ángel Granados Chapa

El estado de Puebla padece un Gobierno inescrupuloso por dondequiera que se le vea. La más reciente de las proezas de su gobernador Mario Marín haría reír de no ser por su gravedad intrínseca y lo que significa. Con un discurso ampuloso, lleno de lugares comunes, el ‘Gober Precioso’ despachó 15 vehículos con destino a todos los municipios poblanos. Se presumía que cargaban libros y otros materiales para la educación de casi dos millones de escolares. Pero los vehículos estaban vacíos. Fue sólo un montaje para el lucimiento del Ejecutivo local. (Reforma, 12 de agosto).


LEER MAS

miércoles, 6 de agosto de 2008

Muy buena y útil guía para los afortunados que van a las Olimpiadas, y para los que no van también

Read this document on Scribd: Guiaoficial Pekin

Narcotráfico: justos por pecadores


Horizonte Político/José Antonio Crespo


Los gobiernos latinoamericanos pueden hacer todas las cumbres que quieran para la cooperación contra el narcotráfico - como la recientemente celebrada en Cartagena de Indias - y auto-engañarse todo lo que deseen, que el problema no se resolverá con los esquemas tradicionales. Siempre podrán presentar avances relativos, que probablemente oculten rezagos mayores. Por cada sicario o capo capturado, ¿cuántos continúan haciendo de las suyas, y cuántos son reclutados o ascendidos? Por cada cómplice de los capos descubierto dentro de los aparatos de seguridad, ¿cuántos seguirán operando sin haber sido detectados, y cuántos se venderán por primera vez a los cárteles? Por cada decomiso de droga hecho, ¿cuánta más circula hasta llegar a su destino? Por cada arsenal descubierto y retenido, ¿cuántos no lo son? Por cada caso en que se aplica la ley, ¿cuántos hay de impunidad?. Los gobiernos nos dan cifras de lo primero, nunca de lo segundo, pues probablemente ni ellos mismos las conocen. Y aunque lo hicieran, no lo dirían para no generar desánimo en la ciudadanía.

LEER MAS

Calderón se calderoniza

Considera el periodista y analista político que el Presidente desperdició la oportunidad de incorporar a algún personaje notable de reputación impecable, capaz de infundir confianza en los actores económicos y en el consumidor


Jorge Zepeda Patterson, director de Día Siete


Ciudad de México, 06 de agosto.-La salida de Sojo era inevitable. Los índices de confianza del consumidor, un indicador del Inegi, habían caído por debajo de sus niveles históricos. Nadie creía en el secretario de Economía cuando afirmaba que las cosas mejorarían. Los indicadores eran peores, incluso, que en 2003, luego de dos años de bajísimo crecimiento.

Pero una vez más, Calderón se equivoca en el cambio. De nueva cuenta, ante los problemas decidió apelar a su grupo compacto para extender su control y expresar su desconfianza a todo lo que no sea calderonista.

Como en el caso de Sedesol y de Gobernación, recurre a los suyos, a jóvenes de escasa experiencia y poco liderazgo. En este caso a Ruiz Mateos, otro funcionario medio cuyo mayor mérito fue sumarse a su causa hace varios años. Desperdicia una vez más la oportunidad para apelar a la sociedad incorporando a algún personaje notable de reputación impecable, capaz de infundir confianza en los actores económicos y en el consumidor.

El Presidente ha perdido, una vez más, la posiblidad de hacer un gabinete más inclusivo, plural y respetado. O en verdad tiene una enorme confianza en los suyos (¿sabrá algo que el resto desconocemos?), o vive atrincherado por la inseguridad y el temor que le provoca todo aquel que no está bajo su control personal.