miércoles, 24 de septiembre de 2008

Un influyente sector se manifiesta


Memorándum para el Sr. Presidente

Denise Dresser

Proceso 1664, página 60


Sr. Presidente: He escuchado con atención la convocatoria que ha hecho a todos los mexicanos en esta hora crítica. Lo vi allí parado, al pie de la columna del Ángel de la Independencia, hablando con vehemencia. Reclamándonos, exhortándonos, exigiéndonos. Cito sus palabras: "La Patria exige la unidad nacional. Unidad que supone apoyar la tarea del Estado para hacer frente a los criminales". Y pensé: Tiene razón pero poca credibilidad para exigir lo que exige. Tiene razón en convocar a los ciudadanos, pero pocos motivos para esperar que confíen en él o en su gobierno. Tiene razón, pero pocos recursos para convencer a los demás. Porque, con demasiada frecuencia en los últimos meses, el Presidente de la República no ha sabido cómo serlo; ha cedido poder en lugar de conquistarlo; ha ido perdiendo la dosis de autoridad que ganó en el primer año; ha tomado decisiones equivocadas o ha eludido las que le correspondían. Por ello, hoy que pide una gran alianza entre el Estado y la sociedad descubre cuán solo está.

Usted, Sr. Presidente, se fue quedando solo vis a vis con la ciudadanía que decidió darle el beneficio de la duda cuando, en lugar de exigir la renuncia de Juan Camilo Mouriño ante el evidente conflicto de interés en que había incurrido, decidió mantenerlo a toda costa. Usted y su equipo argumentaron que su renuncia habría sido equivalente a una claudicación ante AMLO, y que en realidad no había violado la ley. Usaron el argumento de la legalidad para ignorar el imperativo de la confianza ciudadana en la limpieza del gobierno. Ignoraron el reclamo de la sociedad debido a una pugna política, y con ello pusieron en entredicho la posibilidad de una reforma energética que no beneficiara a los mismos de siempre. A partir de ese momento, Sr. Presidente, usted ya no tenía autoridad moral para hablar de "limpiar la casa". Para proteger a su amigo, a su aliado, a su hombre de confianza, sacrificó la oportunidad de sacudirla y mostrarle a la sociedad que había tenido el valor de hacerlo. Y ahora, después de eso, ¿nos pide que le ayudemos?

Usted, Sr. Presidente, se fue quedando solo cuando, luego de enfrentar a las televisoras a través de la reforma electoral que debilitaba su poder de chantaje, decidió que -después de todo- era mejor aliarse con ellas. En lugar de coger la bandeja de plata que la Suprema Corte le envió al declarar inconstitucional la Ley Televisa, usted y su gobierno decidieron guardarla en un cajón. En vez de armar una nueva ley de medios con la capacidad de democratizar y desconcentrar un sector clave para la evolución democrática del país, usted decidió posponerla para mejores tiempos que nunca llegaron. Y luego, con un manotazo, usted exigió la salida de Santiago Creel por su mala relación con esos poderes que han llegado incluso a borrarlo de la pantalla. Demostró con ello que en lugar de domesticar a los poderes de facto, había optado por la convivencia convenenciera con ellos. Usted lo reconfirmó al anunciar las concesiones de radio FM para los propietarios de AM, guiado por los mismos criterios discrecionales y electorales que caracterizaron a los gobiernos del PRI. Y ahora, después de eso, ¿nos exige que lo apoyemos?

Usted, Sr. Presidente, se fue quedando solo cuando empezó a negociar con lo peor del PRI, y de tan mala manera. La negociación con la tercera fuerza de oposición en el Congreso no tiene nada de malo per se. Es requisito indispensable en una democracia presidencial dividida donde el partido gobernante no tiene mayoría. Pero usted ha permitido que hoy esa tercera fuerza se comporte y gobierne como si fuera la primera. A cambio ha obtenido algunas reformas que apuntan en la dirección correcta pero que están muy lejos de resolver los problemas fundamentales del país. Ha cedido demasiado sin obtener lo suficiente de vuelta. Ha otorgado una cantidad creciente de recursos a los gobernadores sin exigir la vigilancia sobre ellos. Ha aceptado los tiempos y los términos y las condiciones de Manlio Fabio Beltrones en casi todo momento. Ha permitido que esa oposición semi-leal le ate las manos mientras le propina golpes. Si no me cree, recuerde cómo el senador Beltrones le da una patada al gobierno cada tercer día y nadie desde allí le dice ¡zape! Usted y los suyos guardan silencio en aras de obtener algo a cambio. Pero lo único que logran es empoderar cada vez más a su peor enemigo, tal y como lo revelan las encuestas recientes. Y entonces, después de eso, ¿nos convoca a pararnos a su lado?

Usted, Sr. Presidente, se fue quedando solo cuando decidió que la única forma de gobernar este país era de la mano de los intereses enquistados. De allí la alianza electoral con Elba Esther Gordillo y las constricciones para la Alianza por la Calidad de la Educación que eso entraña. De allí la convocatoria a Carlos Romero Deschamps a firmar el Acuerdo por la Seguridad, la Legalidad y la Justicia, con la contradicción sustancial que implica. De allí que usted haya hablado de la necesidad de combatir los monopolios a lo largo de su primer año y que ahora ni siquiera mencione el tema. De allí que durante la campaña presidencial le haya sacado tarjeta roja a Mario Marín y ahora esa tarjeta se encuentre archivada bajo llave. Usted pensó que para poder mantener la paz social había que someterse a los dictados de todos los que dicen asegurarla. La paradoja es que esa estrategia ahora se le revierte. Usted ha cedido tanto, conciliado tanto, coexistido tanto con los criminales y los impunes, que ya le tomaron la medida. Como no actuó con la firmeza necesaria ante ellos, ahora lo perciben débil. Ahora los maestros del SNTE toman carreteras, y el crimen organizado corta cabezas, y los taxistas del aeropuerto cobran lo que quieren, y los conductores de noticiarios le preguntan si va a terminar el sexenio. Y luego, después de eso, ¿promete "aplicar la fuerza del Estado" para protegernos?

Usted, Sr. Presidente, está solo porque no logró entender que el poder corrompe, pero que la ausencia de poder también lo hace. Y a usted le ha faltado ejercicio de poder para limpiar, sacudir, cambiar, escuchar a una cuidadanía ansiosa de verlo gobernar en su nombre y no a la medida de los mismos de siempre. Usted le ha apostado a la alianza con los defensores del statu quo en vez de voltear a ver a los que deseábamos cambiarlo. Ahora nos pide nuestra ayuda, pero, por favor, entienda nuestro escepticismo. El apoyo ciudadano no es algo que se exige; es algo que se gana.

Desgarrador testimonio de impunidad, muestra de la parte negra de México


www.Tu.tv

martes, 23 de septiembre de 2008

El PRD, ¿a salvo?


Plaza Pública/Miguel Ángel Granados Chapa


Con resultados variopintos se reunió este fin de semana el undécimo congreso nacional ordinario del Partido de la Revolución Democrática. Tal como están las cosas en esa organización, la noticia principal fue que el congreso se realizó (porque pudo no haber sido así, o pudo haberse instalado y quedarse a medio camino), aunque no estuvo a salvo del clima de rijosidad que se ha instalado en ese partido, especialmente después de la fallida elección del 17 de marzo, que no acaba de ser resuelta.


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Vamos de gane, eso que ni que...

viernes, 19 de septiembre de 2008

Voto sindical secreto


Plaza Pública/Miguel Ángel Granados Chapa


Por unanimidad de sus cinco miembros, la segunda sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió el 10 de septiembre que en los litigios sobre titularidad de un contrato colectivo, el voto de los trabajadores debe ser secreto, y no a mano alzada. La decisión judicial no obliga a los sindicatos sino a los tribunales del trabajo, la mayor parte de los cuales suelen resolver conflictos permitiendo el voto abierto. La sentencia tampoco se extiende a las elecciones de dirigentes sindicales, sino sólo a los casos de recuento para determinar la titularidad de un contrato, pero es un paso en aquella dirección.


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jueves, 18 de septiembre de 2008

Gabo recuerda a Julio Cortázar


Gabriel García Márquez

Profunda voz de órgano

El libro de Ignacio Solares me ha hecho sentir cuán vivo está Cortázar entre nosotros.

Al leerlo he revivido, como una imagen atemporal, aquel viaje que hice a Praga por última vez en el histórico año de 1968, con Carlos Fuentes y Julio. Viajábamos en tren desde París porque los tres éramos solidarios en nuestro miedo al avión, y habíamos hablado de todo mientras atravesábamos la noche dividida de las Alemanias, sus océanos de remolacha, sus inmensas fábricas de todo, sus estragos de guerras atroces y amores desaforados.

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Enmedio de tanta sangre, desánimo y malas noticias económicas, un remanso literario.

martes, 16 de septiembre de 2008

Bolivia: una crisis continental y más

Para entender un poco mejor lo que está pasando en esa pobre nación sudamericana.


Juan María Alponte

En el año 2008, la población de Bolivia se estimó, por la Cepal, en 10 millones 028 mil. El analfabetismo se consideró, en 2006, 11.7% de la población total.

La tasa de mortalidad, por cada mil nacidos vivos, se elevó, para el periodo 2000-2005, a 55.6%. En México, en el mismo periodo, la tasa de mortalidad fue (para ambos sexos) de 20.5%. El agua por tubería alcanzaba en Bolivia, en 2006, a 66.5% de las viviendas; en México a 90.0%; el alumbrado eléctrico en Bolivia, en 2006, se suministraba a 66.5% de los hogares; en México a 98.5%.

La Cepal, al establecer el PIB per cápita, en dólares (a precios constantes) coloca a Bolivia, en 2006, en la cola de los países latinoamericanos excluido Haití, con 386.2 dólares, es decir, mil 58 dólares por persona. América Latina, como promedio, tuvo en 2006: 4 mil 406 dólares.


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lunes, 15 de septiembre de 2008

domingo, 14 de septiembre de 2008

Dardos/Ecos del Negro Durazo


Jorge Zepeda Patterson


Súbitamente nuestra policía se ha convertido en la más eficiente fuerza antisecuestros del mundo. En las últimas dos semanas cada tres días ha caído una banda de secuestradores, y sus víctimas rescatadas.

Algo raro está pasando. En todas estas bandas desarticuladas había policías y ex policías involucrados. Todo indica que el método de captura debe más a la búsqueda al interior de los propios cuerpos de seguridad, que a la investigación profesional.

En los años ochentas, cada vez que se indignaba la opinión pública por la inseguridad, se decía que el director de la policía de entonces, “El Negro” Durazo, recurría a un método infalible y científico para dar resultados: simplemente examinaba la nómina de las bandas existentes y palomeaba aquellas que debían ser sacrificadas.

Un judicial con más de diez años de experiencia me confió que entre los cuadros veteranos no hay muchos secretos. Aunque se desconozcan los detalles, cada uno sabe en qué anda metido el otro. En mayor o menor medida, todo agente sabe que es imposible cruzar el pantano sin mojarse. Pero también aprende a detectar el nivel al que cada uno está dispuesto a sumergirse. De hecho, la posibilidad de sobrevivir y progresar de todo judicial reside en su habilidad para saber en qué están involucrados sus colegas y hasta donde están dispuestos a llegar. La rapidez con que se han ofrecido resultados permite pensar que se ha echado mano de ese recurso.

Hace dos semanas, a propósito del acuerdo contra la inseguridad firmado con bombo y platillo, escribí en este espacio que podíamos estar seguros que la delincuencia no iba a disminuir, salvo lo relativo al secuestro. Y es justamente lo que ha sucedido. Tendríamos que preguntarnos, ¿Y por qué hace un mes no se capturaban bandas de secuestradores? O peor aún ¿Por qué ahora sólo están cayendo secuestradores y no otros delincuentes?

Fiel a sí mismo, Calderón dirá que el rescate de víctimas y la aprehensión de secuestradores debe ser bienvenida “haiga sido como haiga sido”. Ojala que en esta prisa por calmar la molestia del empresariado, el “haiga sido” no esté incluyendo chivos expiatorios. Entre los agentes veteranos existen algunas dudas sobre la responsabilidad fincada a Lorena González Hernández, como presunta organizadora del secuestro y asesinato de Fernando Martí. A Lorena se le conoce en el medio como una agente federal “tranquila”, que solía mantenerse distante de las profundidades del pantano. Hacía más de un año que estaba dedicada a tareas administrativas en la PFP. Sus familiares han afirmado que el día del secuestro del adolescente ella estaba en Cancún y que pueden probarlo. Tendrán que hacerlo. Para cualquiera de nosotros resulta imposible saber si esta mujer es inocente o no; sólo podemos exigir que no se fabriquen culpables o que no se reduzca a un ajuste de cuentas entre policías.

La lucha contra el crimen organizado se ha convertido en una guerra de policías contra policías, y de soldados contra ex soldados. Cada año desertan decenas de miles de militares y sabemos que muchos de ellos pasan a engrosar las filas de los cárteles. Antes de canalizar más dinero y poder a los cuerpos de seguridad, tendríamos que preguntarnos si el policía reclutado hoy no es el secuestrador de mañana. Transparencia, rendición de cuentas y participación de la sociedad es lo único que puede ayudarnos a clarificar esa guerra intergremial, en la que cada vez es más difícil de saber cuáles son los policías buenos y cuáles los malos. www.jorgezepeda.net

jueves, 11 de septiembre de 2008

La tésis del derrocamiento

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¿Para qué serviría ese espectacular aparato acelerador de partículas?



Un tema que fue medianamente promocionado en los días recientes, a pesar de que se trata de un asunto centrado en el orígen y supervivencia de la humanidad misma, es el del famoso acelerador de partículas que fue puesto en marcha en Europa. De mucha mayor trascendencia que el resto de los sucesos convertidos en noticias todos estos días, es sin duda la espectacular máquina de 27 kilómetros de longitud que fue encendida esta semana y todavía está por verse si acaba con el mundo o no. Mientras, aquí algunos indicios de lo que buscan los científicos con estos sofisticados aparatos.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Agárrense, miles de policías a la calle


Dardos/Alejandro Paez


Si todo sigue conforme a los planes, en breve miles de policías en el país serán dados de baja. Viene, según Presidencia, la “reestructuración” de las corporaciones. Aquellos malos, inútiles o corrompidos agentes deberán salir, para dar paso a una nueva generación de servidores públicos. Qué miedo. Qué riesgo, si no se hacen bien las cosas. Policías y ex policías aparecen en casi todas las ramas del crimen organizado. Ellos eran los secuestradores de Fernando Martí y de cientos de mexicanos sin nombre ni apellido. Soldados y ex soldados, policías y ex policías engrosan hoy la filas de Los Zetas, o de La Familia, o de La Línea o de La Corporación o de los que usted mande. Ellos alimentan la horda de decapitadores, traficantes de drogas, de humanos y de armas que acosan a la Nación. Si miles saldrán de la policía, uno sólo puede asustarse: ¿qué harán cuando pasen a la “vida civil”? ¿Por qué no existe en México un programa que dé seguimiento a estos individuos? ¿Cómo fue que Sergio Humberto Ortíz Juárez, un ex agente de inteligencia federal, hizo su enorme fortuna (presumiblemente a punta de secuestros) sin llamar la atención de la autoridad? La ola de violencia que acosa al país está obligando a dar pasos extraordinarios. Ojalá no nos salga (a los ciudadanos) el tiro por la culata. Ojalá el gobierno aprenda de sus propios errores y no herede un problema mayor. Ojalá que estos golpes espectaculares (como la puntada de Calderón de vestirse de militar) no se vuelvan, con los años, en contra de los que estamos esperando desde hace mucho tiempo que la guerra contra los criminales sea de verdad, y no simples parches, acciones inspiradas en la inmediatez con ganas de captar votos en la víspera de los procesos electorales.

www.alejandropaez.net

lunes, 8 de septiembre de 2008

Rescatar a México/Lydia Cacho


La angustia que produce la violencia social que se vive en México parece no encontrar salida. Hay una tendencia a la descalificación de toda crítica. La gente que se siente abrumada por el miedo a la violencia, a la propagación de narcotráfico, del secuestro, de los feminicidios, de la pedofilia; busca respuestas que le den paz emocional. Necesitamos saber que hay esperanza, porque sin ella nada de esto que sucede tendría sentido.
Los grupos budistas buscan iluminar al país con pensamientos de luz y armonía, miles de católicas, judías y cristianas hacen oración en grupo por toda la geografía nacional. Muchos han decidido dejar de leer los periódicos porque no pueden manejar la angustia. Los directivos de algunos medios electrónicos y escritos escuchan la solicitud del presidente Calderón para acallar las malas noticias. Participar de ese juego de silenciamiento de la realidad no es solamente peligroso, sino carece de sentido. Es como el hombre cuyo médico le ha dicho que tiene cáncer y visita a un yerbero. Todo saldrá bien, se dice. Meses después cae fulminado en el hospital, la metástasis ha llegado a los huesos, al hígado y al páncreas. Las enfermedades del cuerpo, como las de la sociedad, no mejoran por el simple hecho de ignorarlas.

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lunes, 1 de septiembre de 2008

La iluminada decepción…



• Básculas

• Revocación de mandato






Los malos ejemplos, mi estimado, son más peligrosos que los crímenes. Señales de alerta para Los Pinos las enviadas este pasado sábado, en que se desplegó la simpática marcha para iluminar México, en donde la gran mayoría de los que acudieron necesitaron mucho más espacios para estacionarse o un valet parking para recibir sus vehículos, aunque lo más grave es que, precisamente este ilustre segmento de la población era el que se regodeaba en aquellos aciagos días de 2006 con el delicioso chistecito de que los niños ambicionaban que sus padres votaran por Andrés Manuel para así poderse ir a vivir a Miami, remember…?


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